El Programa de Mujer surge para dar respuesta a la realidad común con que trabajamos todos los proyectos de Cáritas.
En este sentido observamos que es la mujer quien se hace voz de la realidad de pobreza familiar, toma la iniciativa de acudir a nuestros recursos a demandar ayuda y nos muestran el primer contacto con una realidad de pobreza familiar y de género.
Este colectivo se ve específicamente reflejado dentro de las situaciones de pobreza: mujeres viudas que cuentan como única fuente de ingresos con la pensión de baja cuantía, desempleadas, escasa formación, desigualdad laboral (no olvidemos que el colectivo de mujeres es uno de los más afectados en economía sumergida, careciendo de los derechos fundamentales de seguridad social, cotizaciones y seguridad e higiene en el trabajo), madres solteras o social, familias monoparentales, mujeres inmigrantes, mujeres en situación de explotación sexual y víctimas de malos tratos.
Desde las Cáritas de la Diócesis se ha sabido ver esta necesidad de intervención, de ahí que la mayor parte de los proyectos de promoción desarrollados estén orientados a la integración socio-laboral de las mujeres en situación de riesgo.
Se trata de un Programa Diocesano a partir del cual nacen los PROYECTOS que desarrollamos en las diferentes localidades, siendo éstos:
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